Reapareció el dinosaurio de la política local salteña, el ex gobernador Juan Carlos Romero, salió a criticar la gestión de Urtubey y aduce que esa gestión duplicó la planta de empleados públicos y que pagaba sueldos muy altos.

Al parecer el hombre de los sueldos indignos se siente conforme con la política salarial se Sáenz, dado que es muy parecida a la llevada por el en los años 90. En dónde la inversión de focalizaba en obras públicas hechas con empresas amigas y sueldos indignos en la administración pública.

Claro esta que también Romero, gobernaba con toda su parentela y amigos, igual a lo que hicieron  todos sus antecesores, Urtubey y ahora Sáenz. Casi como si la eficiencia publica se lograra con la obsecuencia de la parentela.

Por otro lado cabe destacar que Romero, siempre fue un peronista que coqueteo con los cholos de Salta, incluso llegó a participar más de 5 veces en el proceso de admisión del club 20 de febrero. Proceso de admisión que nunca tuvo un buen resulta pese a ser el gobernador de la provincia.

No es cosa menor recordar que Romero siempre tuvo un lugar en su gobierno y partido para los cholos y un claro ejemplo de ello fue su aliado partidario Guillermo Durand Cornejo, el cual paso de ser un falso abogado asesor en derechos del consumidor en su asociación civil denominada Codelco, para luego ser la cara del romerismo en la legislatura provincial.

Si bien han pasado muchos años desde el gobierno de Juan Carlos Romero, aún se siguen viendo las secuelas de sus promesas incumplidas, como fue el caso de la terminal de ómnibus, la cual iba a reformar junto al empresario Levin. Cuestión que dicha obra nunca se concreto, pero si Levin pudo terminar su propio hotel en el casco céntrico.

En términos conclusivos Romero todavía sueña con que fue un buen gobernador, propio de un hombre que nunca fue criticado en los médios masivos de comunicación locales. Por ser el mismo el dueño del único periódico con tirada periodística y el dueño de una de las radios de mayor alcance espectral, pero no así de audiencia.

Por redaccion

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