Tal como se pudo ver en las recientes elecciones parlamentarias, el triunfo de aquellos que pregonan un discurso anticasta y de ajuste salvaje, llamativamente gana las elecciones de la ciudad capital de la provincia de Salta.
Como aquel error de tipo 1 del cual hablaba un economista delirante en la tv nacional, es decir aquellos que votan a los que los condenan a la pobreza todos los días. Casi como el síntoma de Estocolmo, es decir en donde la persona secuestrada y esclavizada demuestra afecto sobre el que lo tiene de rehén o esclavizado.
Se podría decir que la sociedad de Salta capital premio a aquellos que pregonan el discurso de despidos masivos, enmascarado en el falso discurso de la lucha contra la casta.
Casta que tal como se puede ver sigue intacta, dado que la casta de Saenz, ha quedada renovada en la legislatura provincial, ganando las legislativas del interior e incluso en la capital, también lograron acceder igualmente a la legislatura, por el voto correspondiente a la segunda mayoría.
Tal es así que los candidatos de Saenz, Flavia Royon y Kripper logran su cometido de acceder al sueldo de diputado provincial. Es decir para que quede claro, Saenz aún tendrá la mayoría absoluta en la legislatura provincial, quedando intacta su gobernabilidad. Dado que nada podrá hacer en la legislatura provincial a la libertad avanza aun siendo una minoría partidaria en el arco político local.
Va quedando claro que en nada lo afecta al gaucho salteño el resultado electivo, más que solo ser un llamado de atención, que muy posiblemente no tenga chances de acceder a un 3 mandato a gobernador como han pretendido todos los gobernadores provincial.
Lo que si debe evaluarse es que a la derecha Salteña comandada por Saenz, le gano la derecha Libertaria. Es decir al parecer al pueblo Salteño pobre y denigrado, le encanta votar corrientes doctrinarias que pregonan la pobreza como el camino de la salvación del pueblo.
Dicen por allí que cada pueblo es preso de su propio destino. Queda claro entonces por qué el pueblo Salteño que voto alguna vez a Robustiano Patrón Costas como gobernador provincial y así también legitimo la existencia de clubes sociales que denigran a su pueblo, es preso de su propio destino elegido. Tal así se podría decir que se trata de un pueblo acostumbrado a ser peón de pueblo y concibe dicha lógica como algo indiscutible, que debe aceptarse sin rebeldía al sistema.
Sin más que decir, cabe concluir que algunos siguen eligiendo el camino del voto castigo, como una solución a sus problemas sociales. Pese a poder verse en los resultados que nada logran más que concentrar más la riqueza y acrecentar aún más la pobreza.
Queda claro que aquellos que pregonan la libertad y una supuesta lucha anticasta, logran una vez más su cometido y llenan las esperanzas de un falso cambio social, que llamativamente ofrece la pobreza de las mayorías como una solución.
